Crecimiento del rugby femenino
El problema que nadie quiere admitir
Los patrocinadores siguen mirando al fútbol como si fuera la única mina de oro. Mientras tanto, la cancha femenina de rugby se llena de talento sin que el mercado lo note.
Falta de visibilidad, exceso de potencial
Los medios apenas dedican un minuto a una jugada espectacular; el resto lo rellenan con clichés. Aquí no hay espacio para el “buenos días”, hay que gritar resultados.
Inversión que se resiste a crecer
Los fondos aparecen cuando el equipo gana medallas, desaparecen cuando el próximo torneo no está a la vista. Es un ciclo de “siempre esperamos”.
Qué está funcionando
Clubes locales están creando academias mixtas, rompiendo el mito de que el rugby es solo para hombres. La comunidad se moviliza, y la audiencia digital se dispara.
Ejemplo de éxito
Un torneo en Madrid atrajo a 5 mil espectadores, y la transmisión online superó los 200 mil visualizaciones. Eso sí que es un número que despierta a los directivos.
Acción inmediata
Aquí está el trato: cada marca que quiera estar a la vanguardia debe colocar su logo en la próxima campaña de crecimiento del rugby femenino. No esperes a que te lo cuenten.
